23/04/2006 Venezia
Que profunda emocion, recordar el ayer, cuando toda Venecia me hablaba de amor ...
-- Charles Aznavour, Venecia sin ti
A las 6:30 AM llegamos a Milán. De ahi todavía nos quedaban un par de horas, cruzando por Brescia, Verona, Padova y Mestre para llegar exactamente a las 11:30 horas a la hermosa ciudad de Venezia. Ciudad de canales. Sin autos, sin bicicletas ni nada parecido. Las ruedas, estrictamen
te prohibidas. Las únicas formas de desplazarse por esta ciudad es utilizando el Vaporetto, una especie de metro acuático y a pie. La ciudad no es muy grande, pero tiene la complejidad de un laberinto, con calles que van a dar a un canal, con callejones que se pierden y no tienen salida.
Lo primero que hicimos fue comprar un ticket que servía por el día para andar en Vaporetto. Yo lamentablemente fue el que más sufrió con todo esto: no me gusta ninguna clase de embarcación acuática, me mareo y me echa a perder el día. Asi que me sirvió para ir desde nuestro punto de llegada hasta la estación más cercana al hotel y luego me serviría para otro tramo más. Nada más. Risa les causaba al ver mi cara de sufrimiento arriba de esos oscilantes pedazos de chatarra.
Nos fuimos al hotel, que quedaba a un par de cuadras de la Stazione Ferroviaria de la ciudad y pudimos disfrutar de dos habitaciones triples de calidad. Lo mejor de todo es que recuperamos el desayuno incluido, lo que garantizaba una alimentación medianamente balanceada durante la mañana. Y estando en Italia, podíamos conseguir una comida relativamente barata y del gusto de todos: Pasta. Encontramos un restaurante, la
Trattoria alle Burchielle, en el que por 10€ podíamos comer un plato de pasta (solo primi piatti, nada de secondi) que podía ser spaghetti con ragú, lasagna o risotto. Ya con algo más de enrgía nos fuimos a recorrer la ciudad. Todos en Vaporetto, excepto María José y yo (ambos mareados por las malditas
embarcaciones). Eso significaba tener que cruzar la ciudad entera a pie. Fuimos directamente al punto más importante de la ciudad: La Piazza San Marco. En la plaza San Marco, está la Basilica de San Marco y el Palazzo Ducale, dos puntos turísticos e importantes de la ciudad. Otro punto importante y legendario que está a pasos de ese lugar, es el Puente de los Suspiros, que une el Palazzo Ducale con la prisión de la inquisición. Debe su nombre a los suspiros de los prisioneros que, desde aquí, veían por última vez el cielo y el mar. También dice la tradición que los enamorados que se besan bajo el Puente de los Suspiros tendrán amor eterno ....
Lo siguiente y mi último viaje en Vaporetto, fue cruzar hasta la Isla de San Jorge, donde está la Basilica de San Jorge. Todo esto el 23/04, día de San Jorge ... y hasta ahi quedaron
mis recorridos en Vaporetto, prometí nunca más subirme a uno. Volvimos a la ciudad, recorrimos sus calles, admiramos sus canales, sus góndolas, sus máscaras y su gente. Todo apacible, sin ruidos de motores y con un encanto único. No hay otra ciudad como Venezia en el mundo. Hasta el momento no conozco nada que se le parezca.
De noche la idea era ver la Piazza San Marco iluminada. Partimos separados nuevamente, unos por Vaporetto, otros a pie. El problema es que Venezia no es sencilla, sin mapa es imposible ubicarse y nunca pudimos dar con la plaza. Se hizo tarde, las calles estaban vacías y de pronto de una esquina apareció un tipo de mal aspecto, mal vestido, con una mano postiza y con un celular de U$300 ... sospechoso. Comenzó a seguirnos. Asi que apuramos el paso hasta que encontramos más gente y llegamos al hotel. Probablemente fue puro rollo, pero si no, puede ser que en este minuto estaríamos descansando en las profundidades de Venezia.[Página 14] 24/04/2006 Venezia (Parte II) >>>
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