20060621

21/04/2006 Amsterdam

If you get stopped by a cop in Amsterdam, it's illegal for them to search you.
-- Vincent Vega (John Travolta), Pulp Fiction

La llegada a Amsterdam fue lo más traumático de todo. El viaje estaba preparado para llegar a las 9:45 AM a la ciudad, cruzando por el Eurotunnel y haciendo escala en Utrecht. Pero el chofer que nos tocó, que hizo la práctica en la Alameda, llegó a las 7 AM. Rajado. Hasta discutió a gritos, como a las 4 AM con un pasajero que le pidió que bajara la velocidad y éste lo amenazó de que si seguía molestando, que paraba el bus y que lo bajaba. Simple. Si no te gusta, vístete y ándate. Pero en fin, nosotros ni nos quejamos y llegamos 2 horas antes de lo previsto a la ciudad de canales.

Lo primero fue llegar al centro de la ciudad (Central Staation) y conseguir alojamiento. En Amsterdam, hay agencias de turismo que por 3.5 € por persona, te ubican en un lugar de las características que te acomoden. En este caso, Amsterdam estaba lleno, todos los hoteles buenos y baratos estaban copados. Solo necesitabamos una noche, porque al otro día viajabamos a Venezia, asi que decidimos aceptar la propuesta de un hotel barato y de muy baja calidad (1 estrella). El hotel Palace Rainbow (Raadhuiststraat 33, 1016 DC, Amsterdam, Netherlands). Su símbolo: el arcoiris (saben a que me refiero, ¿cierto?). Una habitación para 6 personas por 221€. Eso bajaba considerablemente los costos, a pesar de la incomodidad de estar todos en una sola pieza. Pero que va, era solo una noche. Cuando llegamos al lugar, después de caminar unas 10 cuadras entre canales y bicicletas, nos encontramos con el primer problema: la escalera. El hotel, que era una casona vieja de 2 pisos, tenia como entrada una escalera empinada y angosta de unos 30 peldaños. Se imaginarán lo que es subir maletas de 20 kilos de peso por ese lugar. Una sesión de spinning hace sudar menos. Recomendable excepto para cardíacos.

Como la habitación no estaba disponible hasta mediodía (eran las 11 aprox.) dejamos las maletas con nuestro anfitrion (que tenía una pinta de gay increíble, con perro fifi y gato gordo incluídos) y fuimos a comer algo. Paramos a comer unos sandwich en un boliche de un Iraki, en el cual Eduardo se esforzó durante largo rato en contarle que el Lost (si, la serie) uno de los tipos rudos era Sayid, también Iraki. Volvimos al hotel, pudimos entrar a nuestra gran habitación y luego de unas duchas nos repartimos en dos: los que se quedaron flojeando y los que salieron a recorrer. Yo me quedé flojeando. No había mucho que conocer en Holanda y el cansancio era demasiado. En Amsterdam hay un par de museos que debiesemos de haber conocido (en total hay unos 50), pero los más importantes son el Van Gogh y el Rijks. También esta la casa de Ana Frank transformada en Museo. Pasamos por ahi, pero no entramos para no encarecer el viaje.

¿Y que es Amsterdam sin vida nocturna? Nada. Asi que nos preparamos para nuestra segunda salida nocturna y visitar el famoso Barrio Rojo. No tiene nada de especial aparte de ver estupendas y esculturales mujeres semidesnudas en vitrinas ... en realidad hay de todo. Hay algunas que parecen muñecas y otras listas para la jubilación. Algunas gordas como tapón de océano. Pero como sobre gustos no hay nada escrito, hay clientes para todas ... y para todos también. No quisimos ni preguntar el precio, a mi me dio algo de pudor y vergüenza. En una de esas me daban una muestra gratis que no podría haber aceptado. Luego de eso, fuimos a tomar unas cervezas, nos relajamos un rato y a dormir.

Punto final: Cuando uno piensa en dormir, se imagina una cama cómoda, paz y tranquilidad. No es precisamente estar 6 encerrados en una pieza, sin ventilación y con los ronquidos de cierto personaje inundando el ambiente. Pero ya era demasiado tarde ...

(Marilyn, prometo que no ronco más ...)



[Página 12] 22/04/2006 Amsterdam (Parte II) >>>