20/04/2006 Londres
When a man is tired of London, he is tired of life.
-- Samuel Johnson, Escritor Inglés
Y ahí estábamos. Calais, 6:00 AM, sin tener idea de que hacer. El objetivo era claro: alcanzar a Eduardo en Londres y tomar el mismo bus que nos llevaría de Londres a Amsterdam. Asi que empezamos a averiguar que la mejor forma de llegar a Londres y la respuesta fue siempre la misa: Ferry Boat. El Ferry es el que cruza el Canal de la Mancha. No me entusiasmaba mucho la idea de sub
irme a una embarcación, porque me mareo, pero no tenia otra opcion. Primero, teníamos que llegar al terminal del Ferry, que en el plano se veía cerca ... después de caminar más de una hora, un total de 4 kilómetros con maletas incluídas, llegamos al terminal y pudimos tomar el Ferry de las 11 AM. Nuevamente pasamos por inmigración, en la que el policía de turno se preguntaba porque habíamos vuelto a Calais y ahora tratabamos de cruzar en Ferry. Después de un par de llamados telefónicos, nos dejó entrar. El viaje por el Canal de la Mancha toma 1:15 horas y gracias al cambio horario llegamos a Dover City a las 10:15. El viaje en Ferry no es muy complicado, no mucho oleaje, asi que afortunadamente nada de mareos. El Ferry es a toda raja, tiene restaurante, pub, sala de juegos, casa de cambios, etc. Al salir a cubierta a sacarnos fotos, descubrimos que el frío cala los huesos en el Canal.
Sin saber lo caro que es Inglaterra en general, cambiamos 15€ cada uno (10 lucas) que se tranformaron en algo más de 30 libras. Esto nos sirvió apenas para comprar los pasajes de tren desde Dover a Londres ... en Dover pudimos reservar los pasajes a Amsterdam en el bus de las 9 PM, con lo que teníamos aproximadamente 7 u 8 horas para conocer Londres. Otra vez, tour express al máximo. Lo divertido
del asunto es que no teníamos mapa, conocíamos a duras penas los nombres de los puntos turísticos más importantes y tampoco teníamos libras. Asi que apenas llegamos a Victoria Station, dejamos las maletas en un locker y empezamos a recorrer. Compramos un boleto de metro que sirve para todo el día, por la friolera de 5 libras ($5.000) y partimos por ir a visitar a nuestra amiga la reina: Buckingham Palace.
Es lo más importante, obvio. A pesar de que es un Palacio, no es muy grande que digamos (ni comparado con la magnitud de Versalles). La famosa guardia real está lejísimos, asi que ni pensar en acercarse a sacarle fotos. Luego de eso, cruzamos por St. James Park, un pequeño parque frente a Palacio y nos encaminamos hacia el Río Támesis, donde visitamos London Eye, que es una "Rueda de Chicago" gigante, la más alta del mundo (tiene 139 metros de alto). El viaje que cuesta 11€ toma aproximadamente 35 minutos en dar la vuelta y ofrece una panorámica increíble de Londres. Antes de eso, estuvimos perdidos por largo rato, pero afortunadamente nos encontramos con la parte trasera del Palacio de Buckingham, en el que en la calle había un puesto de vigilancia con un tradicional Guardia Real, que estuvo inmóvil durante nuestra sesión de fotos.
Frente a London Eye está el Big Ben y Palacio de Westminster, tambien conocido como el Parlamento Inglés. En realidad el Big Ben es la torre de reloj del Palacio. Dos construcciones emblemáticas de Londres. Caminamos hasta ahi bordeando el Támesis y detrás de eso vimos la Abadía de Westminster. Son lugares tradicionales londinenses, que aparte de ser famosos y majestuosos no tienen mayor atractivo.
Después de eso caminamos por Picadilly Circus, hasta que nos dió un hambre terrible. Hacía frío y estaba lloviendo suavemente. Conseguí un cajero para sacar algunas libras y poder comer algo. Después de eso, yo personalmente quería conocer Abbey Road, la esquina emblemática utilizada por The Beatles para el disco del mismo nombre. Aquel que aparecen los 4 cruzando la calle. Preguntando supimos que había que tomar el metro y bajarse en St. John's Wood y llegamos de forma relativamente fácil. La ide
a era tomarse una foto en la misma posición que The Beatles, sin considerar que habían unas 6 personas tratando de hacer la misma estupidez y con un flujo vehicular no menor. En eso estuvimos fácilmente unos 30 minutos. Hasta que logramos un par de fotos decentes. Cerca de ahi, está la tienda oficial de regalos de los Beatles, asi que pasamos un rato a comprar y gastarnos unas lucas en recuerdos originales. Finalmente, cuando ya las ideas escaseaban (no se nos ocurrió vistar London Bridge) fuimos a la zona de Notthing Hill, yo buscando a Julia, ellas a Hugh. Pero nada ocurrió. La zona no tiene mucha relación con la película.
Ya se nos hizo tarde y la jornada de Londres Express había terminado. Compramos algunos souvenirs, recogimos las maletas en el locker (por la módica suma de 18 libras ...) y nos fuimos a Victoria Station en busca de nuestro bus a Amsterdam y de nuestro amigo Eduardo, que no paró de abrazarnos (en especial a las chicas) y quedó feliz con habernos encontrado. En realidad, nosotros lo encontramos a él.
Y ahí estábamos. Calais, 6:00 AM, sin tener idea de que hacer. El objetivo era claro: alcanzar a Eduardo en Londres y tomar el mismo bus que nos llevaría de Londres a Amsterdam. Asi que empezamos a averiguar que la mejor forma de llegar a Londres y la respuesta fue siempre la misa: Ferry Boat. El Ferry es el que cruza el Canal de la Mancha. No me entusiasmaba mucho la idea de sub
irme a una embarcación, porque me mareo, pero no tenia otra opcion. Primero, teníamos que llegar al terminal del Ferry, que en el plano se veía cerca ... después de caminar más de una hora, un total de 4 kilómetros con maletas incluídas, llegamos al terminal y pudimos tomar el Ferry de las 11 AM. Nuevamente pasamos por inmigración, en la que el policía de turno se preguntaba porque habíamos vuelto a Calais y ahora tratabamos de cruzar en Ferry. Después de un par de llamados telefónicos, nos dejó entrar. El viaje por el Canal de la Mancha toma 1:15 horas y gracias al cambio horario llegamos a Dover City a las 10:15. El viaje en Ferry no es muy complicado, no mucho oleaje, asi que afortunadamente nada de mareos. El Ferry es a toda raja, tiene restaurante, pub, sala de juegos, casa de cambios, etc. Al salir a cubierta a sacarnos fotos, descubrimos que el frío cala los huesos en el Canal.
Sin saber lo caro que es Inglaterra en general, cambiamos 15€ cada uno (10 lucas) que se tranformaron en algo más de 30 libras. Esto nos sirvió apenas para comprar los pasajes de tren desde Dover a Londres ... en Dover pudimos reservar los pasajes a Amsterdam en el bus de las 9 PM, con lo que teníamos aproximadamente 7 u 8 horas para conocer Londres. Otra vez, tour express al máximo. Lo divertido
del asunto es que no teníamos mapa, conocíamos a duras penas los nombres de los puntos turísticos más importantes y tampoco teníamos libras. Asi que apenas llegamos a Victoria Station, dejamos las maletas en un locker y empezamos a recorrer. Compramos un boleto de metro que sirve para todo el día, por la friolera de 5 libras ($5.000) y partimos por ir a visitar a nuestra amiga la reina: Buckingham Palace.
Es lo más importante, obvio. A pesar de que es un Palacio, no es muy grande que digamos (ni comparado con la magnitud de Versalles). La famosa guardia real está lejísimos, asi que ni pensar en acercarse a sacarle fotos. Luego de eso, cruzamos por St. James Park, un pequeño parque frente a Palacio y nos encaminamos hacia el Río Támesis, donde visitamos London Eye, que es una "Rueda de Chicago" gigante, la más alta del mundo (tiene 139 metros de alto). El viaje que cuesta 11€ toma aproximadamente 35 minutos en dar la vuelta y ofrece una panorámica increíble de Londres. Antes de eso, estuvimos perdidos por largo rato, pero afortunadamente nos encontramos con la parte trasera del Palacio de Buckingham, en el que en la calle había un puesto de vigilancia con un tradicional Guardia Real, que estuvo inmóvil durante nuestra sesión de fotos.
Frente a London Eye está el Big Ben y Palacio de Westminster, tambien conocido como el Parlamento Inglés. En realidad el Big Ben es la torre de reloj del Palacio. Dos construcciones emblemáticas de Londres. Caminamos hasta ahi bordeando el Támesis y detrás de eso vimos la Abadía de Westminster. Son lugares tradicionales londinenses, que aparte de ser famosos y majestuosos no tienen mayor atractivo.
Después de eso caminamos por Picadilly Circus, hasta que nos dió un hambre terrible. Hacía frío y estaba lloviendo suavemente. Conseguí un cajero para sacar algunas libras y poder comer algo. Después de eso, yo personalmente quería conocer Abbey Road, la esquina emblemática utilizada por The Beatles para el disco del mismo nombre. Aquel que aparecen los 4 cruzando la calle. Preguntando supimos que había que tomar el metro y bajarse en St. John's Wood y llegamos de forma relativamente fácil. La ide
a era tomarse una foto en la misma posición que The Beatles, sin considerar que habían unas 6 personas tratando de hacer la misma estupidez y con un flujo vehicular no menor. En eso estuvimos fácilmente unos 30 minutos. Hasta que logramos un par de fotos decentes. Cerca de ahi, está la tienda oficial de regalos de los Beatles, asi que pasamos un rato a comprar y gastarnos unas lucas en recuerdos originales. Finalmente, cuando ya las ideas escaseaban (no se nos ocurrió vistar London Bridge) fuimos a la zona de Notthing Hill, yo buscando a Julia, ellas a Hugh. Pero nada ocurrió. La zona no tiene mucha relación con la película.
Ya se nos hizo tarde y la jornada de Londres Express había terminado. Compramos algunos souvenirs, recogimos las maletas en el locker (por la módica suma de 18 libras ...) y nos fuimos a Victoria Station en busca de nuestro bus a Amsterdam y de nuestro amigo Eduardo, que no paró de abrazarnos (en especial a las chicas) y quedó feliz con habernos encontrado. En realidad, nosotros lo encontramos a él.
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